Nos sumergimos en el TEA

La OMS (2022) define que las personas con TEA presentan a menudo afecciones asociadas como epilepsia, depresión, ansiedad, trastorno de déficit de atención e hiperactividad; así como comportamientos problemáticos (dificultad para dormir y autolesiones).   

Los síntomas se manifiestan en torno a los 12 o 24 meses, siempre antes de los 3 años, pero no se diagnostica hasta más tarde. Normalmente estos se asocian a ciertos tipos de discapacidades intelectuales o son relacionados con otras enfermedades médicas.

Las personas con trastorno del espectro autista presentan capacidades y diversas necesidades que pueden desarrollarse con el tiempo. El nivel de autonomía difiere entre unas personas y otras, ya que algunas de ellas presentan un mayor grado de independencia. Mientras que otras, necesitan constante atención y apoyo a lo largo de su vida.

La OMS y sus asociados reconocen la necesidad de fortalecer la capacidad de los países para promover una salud y un bienestar óptimos para todas las personas con autismo.

Destaca el difícil diagnóstico de estos trastornos al no haber una prueba médica oficial. Pueden diagnosticarse a los 18 meses de edad o incluso antes; sin embargo, el diagnóstico definitivo no se recibe hasta que el niño tiene más edad. Algunas personas no reciben un diagnóstico hasta que no son adolescentes o adultas. En estos casos, las personas con TEA no reciben la ayuda necesaria en el momento oportuno.

Entre los síntomas observados en el autismo destacan: ausencia de empatía, falta de espontaneidad, afectividad pobre, reacciones emocionales, rutinas, conducta estereotipada, creatividad limitada y dificultades en la focalización de la atención.

 

Enfoque hacia el profesorado

Hay determinadas propuestas para que los docentes lleven a cabo sesiones de calidad para sus alumnos, se busca fomentar las aulas inclusivas. 

Las aulas inclusivas, además, deben cumplir una serie de características para su correcta integración:

  • Conocer las capacidades individuales de cada alumno
  • Observar la implicación de las familias en el entorno académico de los alumnos.
  • Mantener una comunicación activa con el resto de docentes sobre nuestros alumnos.
  • Utilizar las diferencias como algo a valorar, tenemos un grupo heterogéneo y eso nos puede dar ventajas. 
  • Utilizar las nuevas tecnologías puede favorecer la creación de modelos de aprendizaje que favorezcan la inclusión educativa.

En determinadas estadísticas se indica que los alumnos con necesidades especiales tienen un nivel más bajo que el resto de alumnos debido a la falta de formación de los profesores y falta de recursos. El tutor debe llevar a cabo la tarea de orientación del alumno, ya que no siempre encontramos equipos de orientación educativa especializados en alumnos con Necesidades Educativas Especiales. 

Se observa una gran demanda por parte del profesorado de ciertos recursos pues en muchas ocasiones los alumnos con nee son sacados fuera del aula perdiendo el factor integrador. 

Se destaca que es algo imprescindible dotar de recursos materiales, personales y temporales especializados y correctamente formados para tratar de generar esa igualdad e integración en el aula; así como favorecer la igualdad en la enseñanza. 

Información complementaria

Si deseas sumergirte más en el TEA y las dificultades que encuentran determinados profesionales te ofrecemos un listado de páginas complementarias que contienen tanto información desde una perspectiva médica hasta listados de recursos recomendables para los docentes. 

 

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